Capítulo 29
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El Espectro del Conflicto: ¿Qué puede aportar a los Planificadores de Fuerzas?
Henry C. Bartlett, G. Paul Holmna, Jr y Timothy E. Somes
El planeamiento de la dimensión y composición de las fuerzas de los EE.UU. para el futuro es una tarea ardua que consiste en evaluar las necesidades de seguridad de una nación, mediante el establecimiento de requerimientos militares y la selección de las fuerzas militares dentro de las limitaciones de los recursos. La comparación de las posibilidades de concreción y la capacidad destructiva de las operaciones militares es una parte natural del proceso de planeamiento y, si se adopta un enfoque gráfico, el diagrama resultante generalmente recibe el nombre de "espectro del conflicto". Si bien se utiliza para desarrollar un análisis objetivo y defender programas, su significado y sus implicancias merecen una consideración más profunda. En forma instintiva, los estrategas militares, los planificadores de fuerzas y los comandantes consideran un espectro de operaciones militares, misiones y escenarios. La presencia en tiempos de paz y la guerra nuclear constituyen dos extremos posibles. Entre ellos, existen diferentes formas de actividades militares, algunas más probables que otras. Por ejemplo, es más probable la necesidad de asistencia humanitaria que el acontecimiento simultáneo de dos conflictos principales regionales. Las operaciones más probables son, por lo general, las menos destructivas en su alcance y duración, en comparación con los conflictos que se ubican en el otro extremo del espectro.
Ejemplos Históricos de Espectros de Conflicto.
La Armada estadounidense utilizó el Espectro del Conflicto que se observa en la Figura 1 para dejar sentado su postura en su famosa Estrategia Marítima desarrollada en 1986, durante los últimos años la Guerra Fría. Se intentaba llamar la atención sobre la importancia de "los bajos niveles de violencia", en especial, en tiempos de paz, "donde las armadas suelen desempeñar un papel de actores principales", aun cuando se cernía la amenaza de una guerra entre la OTAN y la Unión Soviética.1
Figura 1
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Probability of Occurrence Probabilidad de Ocurrencia
The Spectrum of Conflict El Espectro del Conflicto
Peacetime Presence Presencia en Tiempo de Paz
Surveillance Vigilancia
Show of Force Demostración de Fuerza
Crisis Response Respuesta a Crisis
Use of Force Uso de la Fuerza
Limited War Guerra Limitada
Global Conventional War Guerra Convencional Mundial
Theater Nuclear War Guerra Nuclear en el Teatro
Strategic Nuclear War Guerra Nuclear Estratégica
Low Baja
Level of Violence Nivel de Violencia
High Alta
El Ejército de los EE.UU. ha utilizado, durante mucho tiempo, el Espectro del Conflicto para explicar sus misiones y operaciones. La Declaración de Postura del Ejército de los EE.UU., Ejercicio 90/91 (The United States Army Posture Statement FY 90/91) describía el espectro como se observa en la Figura 2.
Tal vez, el aspecto más valioso de esta representación es la forma en que congregaba las
Figura 2
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Spectrum of Conflict El Espectro del Conflicto
Low Intensity Baja Intensidad
Mid Intensity Mediana Intensidad
High Intensity Alta Intensidad
Risk to the Nation Riesgo para la Nación
Probability of Occurrence Probabilidad de Ocurrencia
operaciones del Ejército en tres casos principales de planeamiento: de baja, media y alta intensidad. Además, realizaba otra distinción al ponderar la "posibilidad de concreción del conflicto" contra "el riesgo para la nación" –un factor por sí debatible- en lugar de referirlo al más mensurable atributo de la destructividad. La declaración de la postura explicaba claramente la importancia de estos conceptos: "Si bien es baja la posibilidad de participación de los EE.UU. en un conflicto de alta intensidad, una guerra de ese tipo constituiría un alto riesgo para la nación. Los conflictos de baja intensidad plantean un riesgo menor, pero es mucho más probable que ocurran. Nuestro Ejército debe estar preparado para luchar y ganar en la totalidad de este Espectro del Conflicto."2
Una versión más bien compleja del concepto del Espectro del Conflicto surgió en la Evaluación Neta Militar Conjunta de 1991 (1991 Joint Military Net Assessment --JMNA), como se observa en la Figura 3. El General Colin Powell, entonces Jefe del Estado Mayor Conjunto de los EE.UU., exploró las implicancias para todas las fuerzas, más que para cada una de ellas, en un momento que representó un punto de inflexión en la historia de las fuerzas armadas estadounidenses. "Esta evaluación constituye una primera evidencia de la transición entre el planeamiento y la programación principalmente orientados a una guerra global con la Unión Soviética, y el planeamiento y la programación para las situaciones regionales que esperamos enfrentar en la década de los noventa."3 En este caso, se utilizó el espectro del conflicto para evaluar hipótesis de conflicto específicas, muchas de las cuales eran genéricas: empeñamiento en tiempos de paz, contrainsurgencia y lucha anti-droga (CI/CN); contingencias regionales menores (LRC), mundial y nuclear. Otras hipótesis eran más específicas en cuanto a la ubicación: Contingencias Regionales Principales-Occidente (en inglés MRC-W para Corea); Contingencias Regionales Principales-Oriente (en inglés CRM-E para el sudoeste asiático); y una guerra que podría escalar como consecuencia de una crisis europea.4
Figura 3
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Probability of Occurrence (In Blocks) Probabilidad de Ocurrencia (In Bursts)and consequences of (En Bloques) y Consecuencias
failure del Fracaso (En Estallidos)
Peacetime Tiempos de Paz
Europe Europa
Global Mundial
Nuclear Nuclear
Level of Violence Nivel de Violencia
Esta descripción se elaboró sobre los ejes de la "probabilidad de acontecimiento" y el "nivel de violencia". Los lectores deben asumir que el punto de origen es bajo (o tal vez cero) para los dos ejes, mientras que los extremos son más elevados. Los escenarios han sido rotulados y trazados en referencia a los dos ejes. Es significativo, entonces, que para quienes trazaron este gráfico, era más probable que la guerra estallara en el sudoeste asiático que en Corea, mientras que la guerra en Europa era dudosa.
Para transmitir otra cuestión de interés, este documento conjunto también retrataba las "consecuencias del fracaso" en un segundo eje vertical. Desafortunadamente, sin embargo, no proporcionaba las causas de las consecuencias del fracaso. Algunos escenarios, como la guerra nuclear, eran intuitivamente obvios, pero los lectores tenían que decidir por sí mismos la razón por la cual las consecuencias del fracaso eran tan altas para el escenario de los tiempos de paz y tan bajas en los casos de contra-inteligencia y lucha anti-narcóticos. Algunos de los cambios importantes con respecto a cómo pensaba el Departamento de Defensa respecto de los casos principales de planeamiento se explican en este extracto de la Evaluación Neta Militar Conjunta de 1991.
En el pasado, los requerimientos de fuerzas convencionales surgían de concentrar la atención en el extremo derecho del espectro, donde la amenaza era grande y las consecuencias del fracaso eran importantes (indicado en el área levemente sombreada del gráfico). En consecuencia, nuestra estructura de fuerzas convencionales era grande, pesada y sólida. En cambio hoy en día, nuestro foco se ha desplazado hacia la izquierda (área indicada con un sombreado más oscuro). . . Actualmente, la posibilidad de que ocurran conflictos convencionales en el extremo derecho del espectro es baja y el tiempo de advertencia ha aumentado en tal magnitud que estos conflictos ya no son el punto central de atención ni el generador principal de requerimiento de fuerzas. No obstante, ahora encontramos que el foco de atención y riesgo es la gama de escenarios de conflicto donde la probabilidad de concreción es mayor, y las consecuencias del fracaso aun son altas.6
Los autores de la Evaluación Neta Militar Conjunta de 1991 arribaron a varias conclusiones importantes. Sobre todo, "no ha cambiado el espectro del conflicto --desde la paz hasta la guerra nuclear-- y continúa proporcionando un método que contempla diversos escenarios."7 La idea de que las formas de conflicto más destructivas pueden haber disminuido, aunque las consecuencias del fracaso seguirían siendo graves, es igualmente importante para los planificadores de fuerzas que analizan las primeras décadas del siglo XXI. El Espectro del Conflicto continúa siendo una herramienta útil para transmitir, en forma concisa, complejas teorías sobre el futuro.
Uso del Espectro del Conflicto
Como profesores de planeamiento de fuerzas interesados en utilizar el Espectro del Conflicto como herramienta de planeamiento, comenzamos por especificar el período de tiempo a considerar. Allí surge un debate inevitable sobre hasta dónde en el tiempo debe llegar el análisis. Los factores que determinan este horizonte de tiempo son tanto factores nacionales como internacionales. Por ejemplo: ¿En cuánto tiempo puede un país convertirse en un competidor par de los EE.UU. en términos militares? En el orden interno, ¿cuáles son los tiempos necesarios para adquirir grandes sistemas de armas para reemplazar una estructura de fuerza que se torna obsoleta?
Operaciones y Misiones. El segundo paso en el desarrollo de un Espectro del Conflicto consiste en enumerar las tareas militares específicas que dominan el planeamiento. Un ejemplo aparece en la Estrategia Militar Nacional de los Estados Unidos de 1995, que presentaba un resumen gráfico titulado "Cómo Alcanzar los Objetivos Militares Nacionales". Se identificaron tres amplias categorías: las relacionadas con el "empeñamiento en tiempos de paz"; las que incluían la "disuasión y prevención del conflicto" y las que podían categorizarse como "librar y ganar" conflictos. Dentro de las tareas de las primeras dos categorías, se encontraban operaciones tales como de mantenimiento de la paz, lucha anti-narcóticos y anti-terrorismo, control de armas, aplicación de sanciones, imposición de la paz y evacuación de no combatientes. La tercera categoría abarcaba la proyección del poder en tiempos de guerra, acciones contra armas de destrucción masiva, generación de fuerzas y logro de la paz. Lo que resultó muy importante fue la doble tarea de presencia en el exterior y proyección de poder. Los documentos más recientes sobre planeamiento de la defensa reflejan el hecho de que los "descriptores" estratégicos específicos y las misiones pueden cambiar con el tiempo, pero los conceptos básicos siguen siendo válidos.8
Destructividad (alcance y duración). El próximo paso en el desarrollo de nuestro Espectro del Conflicto es diseñar las misiones relevantes, los usos de la fuerza y las hipótesis de conflicto probables. Esto define nuestro espectro.9 La figura 4 muestra dicho espectro como una tabla vertical simple. En nuestros ejemplos anteriores, este espectro se encontraba dispuesto en un eje horizontal, desde el menos destructivo hasta el más destructivo, según la convención que predomina en la actualidad. Tal como han demostrado estos ejemplos, se utilizaron otras variables para denominar este eje. Entre ellas se encuentran "riesgo para la nación", "intensidad del conflicto", "nivel de hostilidades" y "nivel de violencia". En todos ellos, sin embargo, aparece cierta vaguedad y subjetividad.
Un caso pertinente es la crisis de los Balcanes. Muchos estadounidenses probablemente crean que la misma plantea poco o ningún "riesgo para la nación". Sin embargo, otros no están de acuerdo y nos recuerdan que la Primera Guerra Mundial comenzó en Sarajevo y nos advierten que los intereses estadounidenses podrían encontrarse amenazados por otro conflicto europeo, especialmente un conflicto que involucre a Grecia, Rusia y Turquía. En esta misma línea de pensamiento, las guerras que hacen uso de minas pueden presentar un bajo "nivel de violencia" para los estrategas, pero no para el comandante de un portaaviones. El término destructividad admite mediciones y tiende a reducir la probabilidad de malos entendidos.
Los planificadores de fuerzas deben estimar la destructividad de cualquier misión, operación o hipótesis de conflicto (para el periodo de tiempo considerado) dentro del contexto de los intereses nacionales de su país. Deben tomar en cuenta los diversos supuestos e incertidumbres que pueden desbalancear sus hipótesis. Sugerimos, específicamente, que evalúen la destructividad hipotética en términos de su alcance y duración. Como mínimo, el alcance incluiría factores como la letalidad de las armas involucradas y la cantidad de fuerzas empeñadas, así como la extensión geográfica de la guerra.
La duración es el período en que se estima durará un conflicto determinado. Algunos ambientes operativos tienden a alargar las guerras, con frecuencia desautorizando los pronósticos iniciales de estrategas pocos cautelosos –las junglas, montañas y ciudades, por ejemplo, crean santuarios para las guerrillas al tiempo que limitan las posibilidades utilizar las fuerzas convencionales. De manera similar, las grandes extensiones tales como las estepas rusas, permiten intercambiar espacio por tiempo. En general, la duración del conflicto depende de la intensidad de la animosidad que históricamente ha existido entre los oponentes, la voluntad de la nación de soportar el costo de la guerra, la geografía física y las reglas de empeñamiento –especialmente las reglas que son restrictivas y los intentos para controlar la escalada de los conflictos, que han prolongado los conflictos desde Vietnam hasta Kosovo.
La destructividad potencial merece más atención que la que ha recibido hasta ahora, especialmente durante una era de conflictos étnicos y estados en colapso. Las guerras civiles poseen una clase de destructividad (que combina alcance y duración) engañosamente diferente de la de los conflictos entre estados, y ello puede ser la razón por la cual las fuerzas estadounidenses han tenido mejor suerte contra gobiernos como Granada, Panamá e Irak, que contra las guerrillas de Vietnam, los clanes del Líbano y los señores de la guerra de Somalia.
Posibilidad. El próximo paso consiste en trazar la posibilidad de concreción estimada para todas estas misiones, el uso de fuerzas y las hipótesis de conflicto, a lo largo de los ejes perpendiculares al eje de destructividad trazado previamente. Los estrategas y planificadores pueden disentir tan ruidosamente respecto de la posibilidad de las distintas contingencias, como respecto de su destructividad relativa.10 Sin embargo, la utilidad del Espectro del Conflicto reside en el hecho de que permite acentuar y debatir ambas variables.
Trazar la Curva. Al desarrollar su Espectro del Conflicto, algunos analistas encuentran que les resulta útil conectar los puntos trazados con una línea como la que se observa en la Figura 1. Pero esto tiene sus desventajas. El trazar una curva suave puede simplificar excesivamente cuestiones muy complejas y ocultar opiniones controversiales. Por ejemplo, "el uso de las armas de destrucción masiva por parte de los terroristas" puede extenderse a lo largo de todo el espectro en términos de destructividad y posibilidad de concreción. Podría implicar un ataque con armas químicas contra una unidad militar aislada, usar un aeropuerto civil como objetivo de ataque nuclear, e inclusive, la contaminación de la ciudad de Nueva York con una enfermedad atemorizante como lo es el ántrax. En consecuencia, puede ser preferible un diagrama disperso que indique los puntos sin una curva que los una, especialmente para analizar una gran cantidad de operaciones, misiones y escenarios. Si se traza la curva, su forma es importante. Como mínimo, puede tener un significado histórico al mostrar cómo cambian las opiniones de una década a otra.
La curva continua asintótica que generalmente se diseñaba durante la Guerra Fría (Figura 1) ha cambiado considerablemente: no sólo las fuerzas armadas llevarán a cabo más operaciones en los menores niveles de destructividad, sino que es virtualmente cierta la posibilidad de que se produzcan "operaciones militares de no guerra" en la década entrante. Además, puede haber algunos "picos" hacia arriba o hacia abajo. Por ejemplo, dos teatros de guerra principales parecen mucho menos probables que uno, mientras que el uso aislado de armas biológicas, químicas o nucleares por un actor bandido parece más probable que una guerra nuclear global.
Foco en los Casos de Planeamiento Más Importantes. El paso siguiente consiste en dividir el espectro en una pocas categorías importantes. Estos conjuntos más amplios de operaciones, misiones y escenarios constituyen los casos principales para el planeamiento de la defensa. También en este caso, los expertos pueden disentir sobre cómo rotularlos. Están quienes piensan en términos de intensidad de conflicto (baja, media y alta), mientras que otros ponen el énfasis en la tecnología (especialmente conflictos nucleares frente a conflictos convencionales), y aun otros utilizan las circunstancias políticas como discriminadores (como guerras versus operaciones de no guerra).
Los hechos que se sucedieron durante la década pasada sugieren que es acertado dividir el espectro en varios casos de planeamiento principales, tales como las "Operaciones de No Guerra", "Guerras de Teatro" y "Guerras con Competidores Casi Pares". Las armas de destrucción masiva nucleares y biológicas podrían merecer un tratamiento especial en la planificación.
Tales divisiones pueden ayudar a los estrategas y a los planificadores de fuerzas a identificar las características comunes entre las misiones, operaciones y escenarios futuros. Esto debería ayudarlos a establecer las prioridades para la asignación de los escasos recursos.11 Esto no significa que un solo caso tomaría todos los recursos disponibles, o la mayoría de los mismos, ni tampoco que necesariamente se le asignaría cada dólar extra sino, más bien, que debería ser el primero en ser considerado utilizando los criterios de destructividad y posibilidad que se describen más arriba.
El Espectro del Conflicto y los Espacios de Planeamiento Múltiples.
Es evidente que el período de la Guerra Fría constituyó un entorno de planeamiento más claro que el que enfrentaron los planificadores de las fuerzas de la década de los noventa o la que enfrentamos al entrar al siglo XXI. El planeamiento de la Guerra Fría se centró en un escenario que básicamente enfrentaba a la OTAN contra la Unión Soviética y la hipótesis implícita era que el futuro sería una extensión del presente. Dominaban los requerimientos de fuerzas basados en las amenazas, que se centraban en los componentes básicos nucleares, terrestres, aéreos y marítimos con elementos de apoyo tales como el transporte estratégico y el espacio.
Hoy día, la complejidad de tratar de predecir un conjunto razonable de escenarios de conflicto, está exacerbada por la creciente conciencia de que el Espectro del Conflicto que representa adecuadamente los desafíos de planificación de un momento puede no representar, en forma adecuada, los problemas que los estrategas deberían prever para las décadas subsiguientes. Las propuestas de diferentes escenarios exigen que los planificadores centren su atención en un sector del espectro y en un período de tiempo frente a otro. Sin embargo, cualquier planificador prudente debe ponderar, en forma constante, un grupo de hipótesis y factores contra otros.
Espacios de Planeamiento Múltiples. Entre los esfuerzos por tratar este vasto y más complejo entorno de seguridad, se está prestando especial atención a la planificación en base a las capacidades en todo el espectro de tareas de la misión. El Consejo de Supervisión de Requerimientos Conjunto (Joint Requirements Oversight Council, JROC) ha creado un conjunto de categorías de Evaluación Conjunta de las Capacidades de Combate (JWCA) que abarcan requerimientos tan diversos como "guerra terrestre y litoral", "superioridad aérea, marítima y espacial", "guerra de información" y "lucha contra el terrorismo".12 Las organizaciones dentro de las fuerzas armadas estadounidenses con especialidades específicas están planificando dentro de este espectro de capacidades utilizando el clásico enfoque de matriz.
Figura 5
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Planning Environments Ambientes de Planeamiento
Joint Warfare Capabilities Capacidades de Combate Conjunto
Assessments Evaluaciones
Land Tierra
Sea Mar
Air Aire
Space Espacio
Cyberspace Ciberespacio
Others Otros
Future Years Defense Plan Plan de la Defensa para los Años Futuros
Next Military After Next Fuerzas Armadas del Futuro Próximo
Fuerzas Armadas después del Futuro Próximo
Land & Litoral Warfare Guerra Terrestre y Litoral
Strike Ataque
Sea, Air & Space Superiority Superioridad Marítima, Aérea y Espacial
Regional Engagement/Presence Compromiso/Presencia regional
Strategic Mobility & Sustainability Mobilidad Estratégica & Sustentabilidad
Intelligence, Surveillance& Reconnaissance Inteligencia, Vigilancia & Reconocimiento
Command & Control Comando & Control
Information Warfare Guerra Informática
Combating Terrorism Lucha contra el Terrorismo
Deter/Counter Proliferation of WMD Disuadir y Contrarestar la Proliferación de Armas de
Destrucción Masiva
Joint Readiness Alistamiento Conjunto
Más aun, hoy resulta crucial ampliar los horizontes de tiempo que los planificadores consideran. Por los menos tres parecen apropiados para predecir el complejo conjunto de necesidades de fuerzas militares en el futuro. Al desplegarse la tercera cara de la Figura 5, se puede observar que el horizonte de planeamiento de corto plazo se caracteriza por los seis años abarcados en el Plan de Defensa para los Años Futuros (Future Years Defense Plan --FYDP) del Departamento de los EE.UU., que por mucho tiempo fue el horizonte de planeamiento más importante del Pentágono. Sin embargo, la mayoría de las inversiones para la estructura de fuerzas necesitan el doble de este período para llegar al campo. Con la naturaleza cambiante y compleja del entorno de seguridad, hoy en día los planificadores prestan atención, más concientemente, a las "próximas fuerzas armadas", es decir las que verán doce a quince años después.
Por último, ha habido un crecimiento significativo en el interés por un tercer horizonte de tiempo para el planeamiento que tiene en cuenta una generación futura denominada "Las Fuerzas Armadas que Siguen a las Próximas Fuerzas Armadas" (en inglés "The Military After Next"). Se pone un particular énfasis en el surgimiento de un estado nación suficientemente extensa y agresiva como para constituirse en un "competidor par" o, por lo menos, en un "competidor casi par".14 Las tres dimensiones de tiempos que se representan en la tercera cara del cubo pueden concebirse como distintos "espacios de planeamiento" en los cuales los planificadores consideran las relaciones entre ambientes, capacidades y Espectro del Conflicto. Más aun, para estar preparados adecuadamente para el futuro, deben considerar la relación de un espacio de planeamiento con otro.
Las "visiones " conceptuales múltiples son el resultado de este concepto cada vez más extendido de que es necesario planificar a lo largo de múltiples dimensiones temporales. La Figura 6 sugiere un método para combinar varios horizontes de tiempo con el Espectro del Conflicto. Invertir los períodos de tiempo, en un proceso contra-intuitivo que va desde el año 2030 para atrás, constituye un esfuerzo deliberado para evitar que los planificadores piensen sobre el futuro como una leve modificación del presente. Cada horizonte de tiempo puede enfatizar una porción diferente del Espectro del Conflicto.
Por ejemplo, en la actualidad se enfatizan tanto las operaciones de no guerra como los teatros de guerra regionales (considerando que es más posible tener un teatro de guerra que dos). Sin embargo, alrededor del año 2015 el énfasis podría ser mayor en las operaciones de no guerra, al disminuir la amenaza de conflictos regionales. Por otro lado, el 2030 podría ver el surgimiento de la intención de confrontar agresivamente los intereses fundamentales de los EE.UU. por parte de un competidor par. Ello podría aumentar la posibilidad de una guerra principal con renovado énfasis en las armas nucleares u otras armas de destrucción masiva más parecida a la de la Guerra Fría.
Análisis de Sensibilidad. El foco en un caso de espacio de planeamiento específico debería incluir un "análisis de sensibilidad", mediante la comparación de las conclusiones de un caso de planeamiento con otros. El planificador de fuerzas hará bien en tener la precaución de no basarse en las conclusiones extraídas del examen de un sólo caso o unos pocos casos. Los requerimientos de fuerza variarán (probablemente en forma considerable) al observar los diferentes casos de planeamiento como un dominio de planeamiento específico tal como el mar, un período de tiempo discreto como el 2025, un escenario hipotético centrado en el surgimiento de un competidor par y una estrategia de cooperación de amplio alcance entre las naciones del mundo. Si prestara atención a cada uno de estos casos por sí mismos, el planificador tendería a concluir que un grupo particular de fuerzas militares manejará mejor los desafíos involucrados. Pero un planificador con habilidad deberá diseñar una estructura de fuerzas que provea alto valor y utilidad para todos estos casos manteniendo el riesgo en un nivel aceptable.
Dado que son muchos (por lo menos en teoría) los casos de planeamiento en el cubo de planeamiento antes mencionado, la fuerza no sólo debe tener capacidad en todo el Espectro del Conflicto y en múltiples períodos de tiempo, sino que también debe ser viable económicamente. Cubrir los riesgos a través de la provisión de un rango de capacidades suficientes para manejar cada espacio de planeamiento en todas las áreas –desde el presente hasta varias décadas en el futuro—seguramente excederá aun los vastos recursos de los EE.UU.
El Planificador debe evaluar la capacidad de las inversiones programadas en todo el Espectro del Conflicto para las fuerzas armadas de hoy, las próximas y las siguientes a las próximas. Los planificadores deben poder demostrar que, aunque se produzca el escenario menos probable –según sus pronósticos—en el futuro, o si la nación se enfrentara a un desafío o requerimiento estratégico no previsto, la seguridad nacional no se habrá sometido a un riesgo inaceptable debido a la inversión en una estructura de fuerzas militares con un foco demasiado limitado.
Conclusión
Este ensayo comenzó mostrando las versiones del "Espectro del Conflicto" de la Armada, el Ejército y el Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos. Se mencionaron diferentes variables y se compararon diferentes objetivos. Luego, sugerimos varios pasos para la construcción de un "Espectro del Conflicto". El documento posee atributos que, creemos, pueden ayudar tanto a los planificadores de fuerzas como a los estrategas en el sentido de: alentar a una revisión integral de las operaciones, misiones y escenarios ante los cuales pueden hallarse las fuerzas armadas de una nación durante el período de tiempo analizado, permitiendo examinar su integridad, relevancia y plausibilidad; estimular el debate sobre la posibilidad y destructividad; facilitar la incorporación a casos de planeamiento más importantes; y establecer prioridades para la asignación de los escasos recursos.
No obstante, este concepto posee ciertas desventajas. El término "Espectro del Conflicto" es en sí mismo un tanto estrecho y confuso. Tal vez, la expresión "el espectro de capacidades, misiones, operaciones militares y escenarios de combate" sería más descriptivo, aunque incómodo. Continuamos empleando el término "Espectro del Conflicto" debido a su amplia aceptación. Inevitablemente, el Espectro del Conflicto acentúa la utilidad del poderío militar, en oposición a los instrumentos políticos y económicos, para alcanzar las metas nacionales. También, reduce las realidades y relaciones complejas a juicios poco fundados, con el constante riesgo de la simplificación excesiva.
Tal vez, lo más peligroso sea que el espectro del conflicto se basa en las opiniones que los especialistas tienen respecto del futuro, a pesar de que en no pocas ocasiones esos juicios hayan sido erróneos. Los disturbios políticos, por ejemplo la caída de la Unión Soviética, alteraron las formulaciones del Espectro del Conflicto de la Guerra Fría. Con la misma lógica, el progreso tecnológico (como por ejemplo, el avance de las tecnologías informáticas o el mayor énfasis en las armas biológicas y otras herramientas) pueden re-orientar el pensamiento actual respecto de la posibilidad y destructividad de las operaciones, capacidades, misiones y escenarios futuros.
Sin perjuicio de tales defectos, los planificadores nacionales seguramente continuarán pensando en términos del Espectro del Conflicto, que va desde la paz hasta la guerra nuclear. También lo considerarán una excelente manera de explicar sus decisiones al pueblo estadounidense. Bajo las condiciones consideradas en el presente ensayo, una meta nacional importante será, seguramente, reducir la posibilidad y la destructividad de conflictos futuros y, al mismo tiempo, asegurar que, si surgiera un conflicto, la nación podrá imponerse. Para alcanzar esta meta, se seguirán necesitando capacidades militares en todo el Espectro del Conflicto en cada nueva generación.
Notas
1. Almirante James D. Watkins, Armada de los EE.UU., "The Maritime Strategy," (La estrategia marítima) Proceedings (Actas) del Instituto Naval de EE.UU., Edición Especial, Enero 1986. Es interesante mencionar que a fines de la década de 1990, la Armada de EE.UU. argumentaba que la presencia adelantada (en tiempos de paz) es lo más exigente en términos de la definición de la dimensión general de la estructura de fuerza de la Armada. Esto no era así en 1986, cuando las demandas de una guerra convencional global (con más baja posibilidad de acontecimiento) fueron la causa que inspiró una armada con una flota de 600 buques. Véase en particular: Honorable John H. Dalton, Secretario de la Armada, Almirante J. M. Boorda, USN, Jefe de Operaciones Navales de la Armada (CNO), y General Carl E. Mundy, Jr., USMC, Comandante de la Infantería de Marina, Forward. . .From The Sea, (Avanzada... Desde el Mar), Departamento de la Armada, Washington, DC: (sin fecha), p. 1; y Contra-almirante Philip A. Dur, Armada de EE.UU., "Presence: Forward, Ready, Engaged" (Presencia: Avanzada, Lista, Empeñada) en Proceedings (Actas), del Instituto Naval de los EE.UU., Junio 1994, pp. 41-44
2. Honorable John O. Marsh, Jr., y General Carl E. Vuono, The United States Army Posture Statement FY 90/91 (Declaración de la Postura del Ejército de los EE.UU., Ejercicio 90/91), Washington, DC: Departamento del Ejército, 1990, p. 22.
3. Jefe del Estado Mayor Conjunto de los EE.UU., 1991 Joint Military Net Assessment (Evaluación Neta Militar Conjunta) [en adelante JMNA, sigla en inglés], Washington, DC: Departamento de Defensa, Marzo, 1991, pp. 1-5
4. Si se desea obtener la definición de MRC-E para denominar el Sudoeste Asiático (SWA, sigla en inglés) y MRC-W como símbolo para denominar a Corea, véase JMNA, pp. 9-2, 9-8
5. Por ejemplo, si se supone que la misión militar más importante en tiempos de paz es disuadir la guerra nuclear, entonces las consecuencias del fracaso serían verdaderamente altas. Las bajas consecuencias del fracaso en la lucha CI/CN parecen más difíciles de justificar. Vietnam fue un caso de contra-insurgencia, pero el resultado en el Sudeste Asiático tuvo consecuencias devastadoras para el país. Muchas autoridades también sostendrían que las consecuencias del fracaso en el escenario de la lucha contra las drogas son extremadamente serias.
6. JMNA, pp. 1-8.
7. JMNA, pp. 1-7.
8. John M. Shalikashvili, Jefe del Estado Mayor Conjunto de los EE.UU., National Military Strategy of the United States 1995 (Estrategia Militar Nacional de los Estados Unidos 1995), Washington, DC: U.S. Government Printing Office, 1995, p. 4
9. Según el Diccionario Oxford American Dictionary, Nueva York: Avon Books, 1980, p. 656, un espectro es "una gama completa de cualidades o ideas relacionadas."
10.Preferimos el término "posibilidad" (likelihood) a las expresiones "probabilidad" o "riesgo" (que tienen una connotación de mayor grado de rigor estadístico que el que nosotros consideramos se puede lograr en las cuestiones de seguridad nacional).
11. Durante la Guerra Fría, por ejemplo, la mayoría de los expertos consideraba que había una baja posibilidad de una guerra nuclear. Sin embargo, la destructividad de tal escenario exigía que los estrategas y planificadores de fuerzas lo trataran como su más alta prioridad. Necesitaban confiar en la capacidad de EE.UU. de disuadir el peor escenario posible —un ataque sorpresivo de contra-fuerza por parte de la Unión Soviética. Ante la falta de esa confianza, el caso de la planificación nuclear exigía mayores recursos para reforzar la disuasión. Este caso ha bajado de prioridad en forma pronunciada en los últimos años mientras que otros han ascendido.
12. Véase el Memorando de la Oficina del Jefe del Estado Mayor Conjunto de los EE.UU. "Charter of the Joint Requirements Oversight Council," (Carta del Consejo de Supervisión de Requerimientos Conjunto), 7 de Febrero de 1995; e Instrucción del Jefe del Estado Mayor Conjunto 3137.01, "The Joint Warfighting Capabilities Assessment Process," (El Proceso de Evaluación de las Capacidades de Combate Conjuntas), 22 de Febrero de 1996.
13. Estado Mayor Conjunto, CINC Liaison Office Newsletter (Boletín de Noticias de la Oficina de Enlace del CINC), Washington, DC: Estado Mayor Conjunto, edición de Noviembre de 1996, p.3.
14. Paul Bracken, "The Military After Next,"(Las Fuerzas Armadas que Siguen a las Próximas Fuerzas Armadas), The Washington Quarterly, Otoño 1993, pp. 157-174